UNA DERROTA QUE COMPLICA TODO
El Santo cayó 2-1 ante Quilmes, dejó escapar un partido clave y quedó al borde de despedirse de sus ilusiones de ingresar al reducido. La clasificación depende ahora de otros resultados.

En una tarde que podía marcar el rumbo de su temporada, el conjunto tucumano visitó a Quilmes por la penúltima fecha de la Primera Nacional, con la obligación de sumar para mantenerse en la pelea por la clasificación al reducido. El comienzo fue prometedor: a los 7 minutos, después de un lateral y una peinada de Arfaras, la defensa visitante no logró despejar y Nicolás Castro apareció para definir y vencer a Marinelli. Sin embargo, la alegría duró poco en un partido que pronto comenzó a complicarse.
Con el resultado a favor, el Santo no consiguió sostener la iniciativa y el Cervecero se adueñó de la pelota. A los 25 minutos, Quilmes encontró la igualdad desde el punto penal por intermedio de Aarón Spetale, el ex delantero del conjunto tucumano, que ejecutó fuerte y cruzado. Sand adivinó la dirección del remate, pero no pudo evitar el gol. El empate reflejó lo que sucedía en el campo: San Martín había aprovechado su única llegada clara, mientras que la visita manejaba el desarrollo, aunque sin generar demasiadas situaciones de peligro.
El complemento ofreció muy poco fútbol, con dos equipos a los que les costó encontrar claridad. Cuando parecía que el empate comenzaba a tomar forma, llegó una nueva polémica: a diez minutos del final, el árbitro sancionó otro penal para Quilmes. Spetale volvió a hacerse cargo y convirtió su segundo tanto de la tarde para dar vuelta el resultado. El golpe fue definitivo para un Santo que no encontró respuestas y terminó dejando escapar un encuentro que había comenzado ganando. Sobre el cierre, Jorge Juárez vio la tarjeta roja y completó una jornada para el olvido.
La derrota dejó al equipo tucumano en una situación límite. Las posibilidades de ingresar al reducido son mínimas y ya no depende de sí mismo: necesita que Deportivo Maipú y San Martín de San Juan no consigan un triunfo en las dos fechas que les quedan. El margen de error desapareció y las ilusiones quedaron atadas a otros resultados, después de una oportunidad que el equipo no supo aprovechar.
En la última fecha, el Santo recibirá a Colegiales en Ciudadela, en un partido en el que deberá hacer su parte y esperar. La esperanza todavía no se apagó por completo, pero el panorama es cada vez más complicado. Una tarde que prometía ser un paso hacia el objetivo terminó convirtiéndose en otro duro golpe para un equipo que dejó escapar mucho más que tres puntos.
Foto: San Martín de Tucumán.

