18/09/2026

El equipo de Falcioni igualó sobre el final ante Independiente Rivadavia y se impuso en los penales con una actuación inolvidable del arquero, que atajó tres remates y metió al Decano entre los cuatro mejores de la Copa Argentina.


El fútbol tiene esas historias que parecen escritas para ser sufridas. Después de la herida que había dejado el partido contra River, el equipo de Falcioni volvió a levantarse en Lomas de Zamora y protagonizó una noche inolvidable. Independiente Rivadavia se había puesto en ventaja tras un penal discutido, pero el Decano no se rindió. Fue superior durante buena parte del encuentro, buscó por distintos caminos y encontró el empate casi en la última jugada, cuando Alexis Canelo apareció para desatar un grito que retumbó en el sur bonaerense.

La igualdad tuvo detrás la enorme actuación de Lautaro Godoy, una de las figuras de la noche. El juvenil volvió a demostrar su entrega, pidió cada pelota, encaró y se puso el equipo al hombro cuando las energías comenzaban a escasear. Su asistencia para Canelo fue decisiva, la segunda consecutiva después de la que había brindado a Clever Ferreira el fin de semana. Para el delantero tucumano, además, significó su primer gol con la camiseta del club del que se declaró hincha. Un tanto que llegó en el momento justo y que mantuvo con vida el sueño de las semifinales.

Y entonces apareció él. Luis Ingolotti se convirtió en héroe. Aquel arquero que en otros tiempos había recibido críticas e insultos desde las tribunas del Monumental tuvo su noche consagratoria en Buenos Aires. En la tanda de penales atajó tres remates y se transformó en el gran responsable de una clasificación que quedará guardada para siempre en la memoria de los hinchas. Después de la última atajada, el festejo fue interminable: saltos, abrazos y una alegría que se trasladó de las tribunas al vestuario.

Cuánto necesitaba este equipo una victoria así. Después de un primer semestre complicado y de tantas noches difíciles, el plantel encontró una recompensa enorme junto a una hinchada que recorrió más de 1.000 kilómetros para acompañarlo. Ahora, el sueño continúa: el equipo está entre los cuatro mejores de la Copa Argentina y vuelve a mirar de cerca aquella historia de 2017, cuando alcanzó la final. El próximo desafío será igualar esa hazaña. Por ahora, que festeje el pueblo decano.

Foto: La Gaceta.

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