GOLPEADO Y SIN REACCIÓN
El equipo de Orfila estuvo dos veces en ventaja, pero Atlético de Rafaela le respondió de inmediato. Tras el 3-2, el conjunto tucumano se desmoronó y terminó sufriendo una dura derrota por 4-2.

En un partido de ida y vuelta, el equipo de Alejandro Orfila salió a jugar de igual a igual, con Gabriel Carabajal como distribuidor y Alan Cisnero y Bruno Cabrera abiertos para abastecer a Mauro Verón. El encuentro tuvo un ritmo cambiante y espacios que ambos aprovecharon. Cisnero puso el 1-0 con un remate esquinado, pero un lateral al área chica terminó en el empate de Lucas Albertengo. Más tarde, Cabrera armó una gran jugada individual para devolverle la ventaja al conjunto tucumano, aunque otra desatención defensiva permitió que Joel Bonifacio estableciera el 2-2 rápidamente.
El complemento comenzó con una actitud ambiciosa. Entre Cabrera y Cisnero casi llegó el tercero, pero la falta de concentración volvió a ser determinante. A los 20 minutos, Alejandro Galván cometió una infracción evitable cerca del área y, tras el centro de Agustín Obando, Albertengo apareció de cabeza para marcar el 3-2. El golpe fue demasiado fuerte para un equipo que, a partir de ese momento, perdió claridad, intensidad y confianza.
Orfila movió el banco en busca de una reacción, con los ingresos de Diego Diellos, Leonardo Monroy, Víctor Salazar, Nicolás Castro y Aníbal Paz, pero las variantes no cambiaron el rumbo del partido. Carabajal desapareció del juego, Verón no logró gravitar y Nahuel Gallardo tuvo dificultades para progresar por su sector. Salvo algún acercamiento aislado, el conjunto tucumano no volvió a inquietar con claridad a Mayco Bergia.
El problema no fue solamente futbolístico. Mientras la “Crema” supo recuperarse rápidamente de las dos desventajas, el equipo de Ciudadela se desmoronó después del tercer gol. Pases imprecisos, centros sin destino y jugadores cabizbajos reflejaron un estado anímico preocupante. En el quinto minuto de descuento, Alexis Rodríguez aprovechó una contra para marcar el 4-2 definitivo, sellando una derrota que dejó al conjunto tucumano sin respuestas.
El equipo de Orfila volvió a mostrar una fragilidad que le impidió sostener sus momentos favorables. Como un boxeador que recibe un golpe y ya no consigue levantarse, se quedó sin reacción cuando más necesitaba carácter. Con seis fechas por delante, el desafío será recuperar la confianza y encontrar respuestas para afrontar el tramo final de la Primera Nacional.
Foto: San Martin de Tucumán.

