OTRA VEZ LE FALTÓ EL GOL
El “Decano” igualó 0-0 ante Belgrano, volvió a mostrar solidez defensiva, pero no logró encontrar respuestas en ataque y acumula seis partidos sin ganar en el Monumental.

El Monumental se preparó para una noche especial. El estreno de la nueva camiseta estuvo acompañado por juego de luces, efectos visuales en la pantalla del estadio y un recibimiento cargado de fuegos artificiales. Todo invitaba a pensar en una jornada diferente, pero cuando la pelota comenzó a rodar, el equipo volvió a mostrar una versión conocida: ordenada, firme en defensa y comprometida, aunque con enormes dificultades para generar peligro. El 0-0 ante Belgrano dejó otro empate en casa y extendió a seis los partidos sin victorias como local.
La intención estuvo, pero las herramientas volvieron a ser insuficientes. Nicolás Laméndola, habitualmente una de las principales cartas para generar desequilibrio, estuvo impreciso en los metros finales y no logró tomar buenas decisiones. Franco Nicola y Renzo Tesuri tampoco pudieron marcar diferencias, mientras que Lautaro Godoy fue quien mostró mayor claridad para intentar romper la estructura del “Pirata”. Del otro lado, Ricardo Zielinski recibió una ovación antes del comienzo y luego vio cómo su equipo manejaba buena parte de los tiempos del partido, con Adrián Sánchez y Franco “Mudo” Vázquez como protagonistas.
El equipo de Julio César Falcioni intentó cambiar la historia, pero no encontró demasiadas respuestas. El entrenador utilizó solamente tres de las cinco modificaciones disponibles y realizó la primera recién a los 71 minutos, manteniendo prácticamente intacta la estructura durante buena parte del encuentro. La prioridad estuvo puesta en conservar el equilibrio, algo que el equipo logró, aunque a costa de resignar peso ofensivo. Firme atrás y con poca profundidad adelante, volvió a quedarse atrapado en un partido cerrado del que nunca encontró la llave para salir en busca de los tres puntos.
El doble 0-0 como local ante equipos cordobeses dejó una conclusión clara: el “Decano” es un equipo difícil de vencer, pero todavía necesita mucho más para convertir esa solidez en victorias. El empate suma, aunque empieza a saber a poco en un Monumental que necesita volver a ser una fortaleza. Ahora tendrá dos semanas para trabajar antes de visitar a Racing y luego recibir a River, dos desafíos que exigirán una versión diferente. Porque defender bien ya no parece ser suficiente: el próximo paso será animarse a atacar, asumir riesgos y encontrar de una vez por todas ese gol que sigue esquivándolo.
Foto: Atlético Tucumán.

