UNA DERROTA QUE PREOCUPA
El equipo tucumano cayó 2-0 ante el líder Tristán Suárez y volvió a dejar una imagen preocupante. Con poco juego, escasa profundidad y una sola situación clara en el complemento, perdió terreno en la pelea por ingresar al reducido.

Con la necesidad de dar vuelta la página después del empate como local ante Güemes, el conjunto tucumano visitó al líder Tristán Suárez por la fecha 28 de la Primera Nacional. Alejandro Orfila movió varias piezas en el once: volvió Nicolás Ferreira y, ante las bajas de Arfaras y Carabajal, ingresaron Verón y Nicolás Castro, mientras que Granero reemplazó a Briñone. Además, Galván apareció como lateral derecho y Víctor Salazar quedó fuera de la formación.
En el primer minuto llegó la primera chance para la visita, con un cabezazo de Granero tras un centro de Nahuel Gallardo que pasó muy cerca del travesaño defendido por Bigo. Pero fue apenas un espejismo. El local comenzó a manejar la pelota y a jugar cada vez más cerca del arco de Sand, hasta que una pelota parada trabajada terminó en el 1-0: centro bajo al medio, remate, rebote y Mauricio Guzmán apareció para definir abajo, contra el palo derecho. A los 33 minutos, Becker tuvo el segundo con un toque por encima de Sand que terminó estrellándose en el travesaño. El problema no era solamente estar abajo en el marcador: el equipo no lograba hacer circular la pelota, el mediocampo no encontraba respuestas y Mauro Verón quedó demasiado aislado, prácticamente sin abastecimiento.
Para el complemento, Orfila buscó cambiar la historia con los ingresos de Briñone, Diellos y Ayala por Gallardo, Castro y Matías García, apostando además por dos referencias de área. La intención fue clara, pero el juego siguió sin aparecer. Diellos tuvo en su cabeza la oportunidad más concreta para alcanzar el empate a pocs minutos del final, pero Bigo respondió de manera magnífica y sostuvo la ventaja. Fue prácticamente la única acción realmente peligrosa generada por la visita en un segundo tiempo en el que continuaron los errores, las imprecisiones y la falta de ideas. Sobre el final, un tiro libre de Enrique dio en la barrera y el desvío terminó descolocando a Sand para sentenciar el 2-0.
La derrota no solo significó volver a quedarse con las manos vacías, sino también perder una nueva oportunidad de meterse de lleno en la zona de reducido. La imagen futbolística vuelve a dejar interrogantes y, a esta altura del campeonato, el margen de error se achica cada vez más. El próximo desafío será ante Agropecuario en La Ciudadela, donde ya no alcanza con competir: habrá que ganar para recuperar terreno y, sobre todo, para empezar a despejar las dudas que este equipo viene acumulando.
Foto: Vermouth deportivo.

