LA TORMENTA SE DESATÓ EN EL SEGUNDO TIEMPO
El equipo tucumano fue superior desde el comienzo, chocó una y otra vez contra Acosta y encontró en el complemento los goles que tanto había buscado.

Por la fecha 29, el conjunto tucumano necesitaba ganar ante Agropecuario para no alejarse de la pelea por los puestos del reducido. Desde el comienzo salió decidido a buscarlo y encontró espacios en un mediocampo abierto. A los 9 minutos, una jugada por izquierda terminó con un centro que Cabrera anticipó de cabeza, aunque la pelota se fue por encima del arco defendido por Acosta. A los 20 volvió a repetirse la fórmula y esta vez el arquero tuvo que intervenir para enviar al córner el cabezazo de Cabrera. La más clara llegó a los 24, cuando Acosta respondió con una doble atajada: primero ante el remate de Graneros y luego frente al rebote que tomó Mauro Verón.
El dominio era cada vez más evidente. El equipo dirigido por Alejandro Orfila se adueñó del mediocampo, presionó, generó situaciones y hasta se encontró con los palos, pero el gol seguía sin aparecer. Agropecuario resistía como podía y Acosta se transformaba en la gran figura de la tarde. Las oportunidades se sucedían, pero la falta de eficacia impedía que el marcador reflejara lo que ocurría dentro del campo. Así, el conjunto tucumano se fue al descanso con la sensación de haber hecho méritos suficientes para estar arriba.
Pero el segundo tiempo cambió la historia por completo. A los 18 minutos, un centro pasado encontró a la defensa visitante sin respuestas y Gabriel Carabajal apareció para definir y poner el 1-0. Apenas un minuto después llegó el segundo: Cabrera recibió, dejó en el camino a Acosta y definió con tranquilidad para desatar una verdadera fiesta. Y a los 26, Alan Cisneros le puso el broche a una ráfaga impresionante con una gran definición para establecer el 3-0. En apenas ocho minutos, el equipo que había sufrido la falta de gol durante todo el primer tiempo convirtió todo lo que había acumulado.
El resultado terminó haciendo justicia a un partido que tuvo un claro dominador. La diferencia pudo haber llegado mucho antes, pero la contundencia apareció cuando más se necesitaba y permitió conseguir una victoria fundamental en la pelea por el reducido. El equipo mostró otra cara en el complemento, encontró los espacios y, esta vez sí, castigó cada oportunidad. Ahora deberá sostener este envión: por la fecha 30 visitará a Atlético Rafaela, el sábado desde las 18.
Foto: San Martín.

