21/06/2026

San Martín igualó 1 a 1 con Temperley en el debut de Alejandro Orfila como entrenador. Aunque sigue sin ganar y quedó fuera de la zona de Reducido, el equipo dejó señales positivas desde lo futbolístico.

Primeros titulares de la era Orfila

El empate frente a Temperley dejó más conclusiones desde el funcionamiento que desde el resultado. San Martín volvió a sumar sin poder cortar la sequía de victorias, pero en Turdera comenzaron a observarse los primeros rasgos de la idea que busca implementar Alejandro Orfila en su ciclo al frente del equipo.

El nuevo entrenador realizó tres modificaciones respecto al conjunto que había caído ante Colegiales. Nahuel Manganelli ocupó el arco en lugar de Darío Sand, Agustín Graneros ingresó por Laureano Rodríguez y Aníbal Paz reemplazó a Gonzalo Rodríguez. Con esas variantes, el “Santo” se paró con un claro 4-1-4-1.

Graneros se ubicó por delante de la línea defensiva como volante central, mientras que Santiago Briñone y Paz actuaron como internos. Nicolás Castro y Jorge Juárez se movieron por las bandas y Luca Arfaras quedó como única referencia ofensiva.

Desde el arranque, San Martín intentó asumir el protagonismo a través de la posesión y la salida desde el fondo con pases cortos. Sin embargo, la presión alta de Temperley complicó esa intención. El conjunto local logró bloquear los circuitos de juego, forzó errores en la salida y aprovechó algunas falencias que el equipo tucumano viene arrastrando desde hace varias fechas.

Antes de abrir el marcador, Temperley ya había generado varias situaciones claras. El gol llegó a través de una jugada que volvió a evidenciar uno de los puntos débiles de San Martín. Gabriel Hauche envió un centro desde la izquierda y Pedro Souto ganó dentro del área para conectar de cabeza. La pelota pegó en el palo antes de ingresar al arco defendido por Manganelli.

La amonestación de Graneros antes del descanso terminó siendo un factor determinante para el desarrollo del encuentro. Orfila decidió reemplazarlo por Diego Diellos al inicio del complemento y modificó el esquema hacia un 4-4-2 más ofensivo.

A partir de allí, San Martín adelantó sus líneas, ganó presencia en campo rival y encontró mayor fluidez en la circulación. Más tarde, el ingreso de Matías “Caco” García volvió a darle una nueva variante táctica al equipo. Sin resignar vocación ofensiva, el “Santo” mostró una búsqueda más vertical, con transiciones rápidas y mayor agresividad en ataque.

Una de las novedades más interesantes fue el rol de Briñone. El mediocampista comenzó a desprenderse con mayor frecuencia hacia posiciones ofensivas y encontró espacios dentro del área rival. Justamente de esa manera llegó el empate. Arfaras envió un centro desde la izquierda, Briñone apareció libre en el área, controló y definió junto al primer palo para establecer el 1 a 1 definitivo.

El empate cortó la racha de tres derrotas consecutivas, aunque no alcanzó para terminar con una serie que ya acumula seis partidos sin triunfos. Además, San Martín cerró la primera rueda fuera de los puestos de Reducido. Sin embargo, más allá de la preocupación que generan los números, en Turdera comenzaron a aparecer señales de una identidad futbolística que Orfila intentará consolidar en las próximas fechas.

Foto: Prensa San Martin de Tucumán.

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